sábado, 12 de noviembre de 2011

No me olvides


Querido diario:

¿Por qué la vida es tan difícil?

Cuando me sorprendieron robando, creí que el mundo se derrumbaba. Fue una estúpida travesura, pero eso no es lo peor: la jueza me impuso una pena de trescientas horas de servicios comunitarios.¡Toda una eternidad!
Claro que nunca hubiera creído que me encantara trabajar un centro asistencial, y que alguien como Gabriel se cruzara en mi camino.
Desde que lo conozco, me siento otra persona. Tenemos tantas cosas en común, y se nos acaba el tiempo...¡Ahora querría que esas trescientas horas fueran eternas!

PD: ¿Cómo se dice adiós a alguien se ama?

Descargar

No hay comentarios:

Publicar un comentario